Que nadie rece solo. También en lo digital.
Comparte una intención, una preocupación, un agradecimiento, un miedo o un sueño. Cada semana, una comunidad juvenil salesiana recogerá estas peticiones y las convertirá en una experiencia real de oración compartida.
¿Qué quieres poner en manos de Dios?
Puedes escribir de forma anónima. Te pedimos que no incluyas apellidos, teléfonos, direcciones ni datos sensibles.
Lo ponemos en oración
Algunas intenciones compartidas de forma anónima para que también puedas rezar por otros.
Por quienes sienten que no pueden más, pero siguen buscando una luz.
Por una familia que necesita volver a escucharse y encontrar paz.
Por los jóvenes que viven con ansiedad, presión o miedo a fallar.
Gracias por las personas que se quedan cerca cuando todo parece difícil.
Manifiesto
Las intenciones recogidas se resumen en una oración común que pone voz a preocupaciones, dudas, miedos, sueños y esperanzas.
Gesto
Las intenciones se colocan simbólicamente a los pies de una cruz, del altar, de María Auxiliadora o de otro espacio significativo.
Oración compartida
Se puede cerrar con un Padre Nuestro, un Ave María, una canción, silencio o un gesto sencillo que recoja lo vivido.
Para los centros juveniles que acogen la oración
La propuesta está pensada para integrarse en espacios pastorales ya existentes: Buenas Tardes, Buenas Noches, Momento de Fe, oración juvenil o cualquier encuentro sencillo y auténtico con Dios.
